México, DF. El pintoresco José Luis Chito García falleció éste mediodía aquí, a los 91 años de edad, según un comunicado de la Liga  Mexicana de béisbol.

José Luis García Cobos, personaje impar en el deporte mexicano, pues lo mismo alineó con los Tiburones Rojos de Veracruz, en la primera división de futbol, que con los Rojos del Águila y los Diablos Rojos del México, en la Liga Mexicana de beisbol, manejó a los Tigres capitalinos y a los Pericos de Puebla, en una carrera que se extendió a lo largo de 20 temporadas y llegó a acumular 972 triunfos, la mayoría de ellos con los bengalíes, sobresaliendo  la temporada de 1965 cuando los felinos conquistaron el campeonato con un equipo integrado únicamente con jugadores mexicanos, lo que marcó un hito en el béisbol nacional.

Gregorio Luque, de catcher; Rubén Esquivias en la primera base; Arnoldo Kiko Castro, en la segunda; Armando Murillo, en la tercera, y Fernando Remes, en el campo corto, formaron aquel cuadro denominado del millón de pesos, que se completaba con Pancho García en el jardín izquierdo; Manuel Ponce, en el central, y Héctor Barnetche, en el derecho, con pitchers como Arturo Cacheux, Gregorio Polo y el Bombero Enrique Castillo, como el gran relevista. Ellos hicieron historia con la apuesta que hizo Alejo Peralta, el propietario del equipo, de jugar solamente con talento nacional.

Sus enfrentamientos personales con Tomás Herrera, quien era el manager de los Diablos Rojos, ganaron las primeras planas de las páginas deportivas de los diarios.

José Luis García Cobos nació en el puerto de Veracruz el 18 de enero de 1924. Su padre, Juan Negro García, fue un destacado pelotero semiprofesional en el solar veracruzano, también fue umpier en la LMB,  y por llevarle un poco la contraria a él, según gustaba de rememorar Chito, fue que se hizo futbolista.

Estudió la carrera de ingeniero naval, que poco ejerció, pero de la que obtuvo la disciplina para comandar un equipo de beisbol, según sus comentarios .

Con los Tiburones Rojos alineó al lado de Luis Pirata Fuente en la temporada de 1945-46.

Hasta hace dos años fue el presidente de la liga invernal veracruzana.

Autor: Jaime Whaley

Fuente: La Jornada

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